Carta a mi Abuela

Ya son más de diez años los que han pasado y es ahora cuando me siento más conectada a ti. Será la vida y lo que se aprende de ella. Será el amor que recibo de mi madre que no ha dejado de nutrirme desde que te fuiste. Será la admiración que te tengo, inabarcable desde el punto de vista humano.

Mi abuela, mi primo y yo. Badalona, 1993. Fuente: www.ritapouso.com

Mi abuela, mi primo y yo. Badalona, 1993. Fuente: www.ritapouso.com

Me dotas de una fe ciega que me impulsa a amar la vida y todo lo que hago para seguir siendo (que no existiendo). Consigo darle sentido a lo que a tus 67 años ya dejó de tenerlo (en cuerpo): la vida. Y es que una mujer como tú no debía limitarse a vivir en un cuerpo. Tú abarcas mucho más. Tú abarcas el universo.

Pero esto no todos lo entendieron, abuela. Yo tampoco lo entendí a los 10 años. Ahora es distinto.

Ya ves que tu viaje nos dejó a todos tarados. Desde que te fuiste se esfumó la comunicación familiar. Los interrogatorios son ahora más comunes, lo que me calma es que detrás de ellos hay corazón. Los atisbos de personalidad que se asomaban en el nosotros de hace doce años ahora nos dominan por completo. Y te digo algo: acertaste de pleno. Y “el de todo corazón” lo ha volcado todo en la niña (que ya no soy yo). Gracias por regalárnosla. Ella nos llena parte del aliento que se nos ahuecó cuando te fuiste. También nos recuerda las cosas importantes de la vida y nos hace más felices (al menos a mí que ya vivo en un estado de felicidad permanente por tener a quienes tengo). Hablo de esa felicidad plena, que te llena de energía, que te alimenta y la que te reafirma que quieres sentirte así el resto de la vida.

De mí ya lo sabes. En el silencio te encuentro. Por eso la noche me enloquece y me llena la mente de palabras. Estoy escribiendo tu vida. La haré en forma de novela pues ya sabes que en la familia una versión auténtica de lo que viviste brilla por su ausencia y que la distorsión matiza momentos que quizás dolieron o quizás el recuerdo idolatró. A saber. De todos modos me guiaré por lo que me llevé de ti en los diez años que me diste, diez años muy vividos con tu amor combinado con el del abuelo: puro cóctel de vitalidad.

Del viajar te digo que es mi pasión. Que el no hacerlo influye en mi estado de ánimo. Ya has visto que salgo a ti. Eres mi mujer viajera por excelencia, la que decidió que la piel le limitaba y le impedía ver el paraíso. Por quien fuiste y por quien sigues siendo; te amo Abuela.

Escrito el 3 de agosto de 2014.

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1 comentario

  1. Pipa

    Y yo te amo a ti

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