
Abuelos. Fuente: www.ritapouso.com
Ya han pasado dos años desde tu último cumpleaños en persona y me parece inverosímil.
Inverosímil que tu cuerpo ya no esté presente y que le des alas a mi escritura, estancada y hecha trizas. No tan rota como mi corazón, abuelo, que tiembla cada vez que te pienso y que me duele cada vez que revivo esa última semana fatídica.








